Te quedaste así,
con las manos vacías
llorando y repitiendo
toda la culpa es mía
sin pensar, tan siquiera
que, con tus pocos años,
aunque tu lo quisieras,
a nadie le harías daño.
Te quedaste así,
perdida en el ayer
porque un hombre, sediento
tan solo de placer,
te quitó la inocencia
y te hizo creer
que no era indecencia
que fueras su mujer.
Y después se marchó
así, secretamente,
de la misma manera
que lo hace un delincuente,
y el dolor se instaló.
como si un monstruo fuera,
quebrándote las alas
irremediablemente.
Más la culpa no es tuya
tu eres inocente.
Que el dolor no destruya
de tu rosal la flor;
quiero verte sonriente
y con el alma abierta
cuando toque a tu puerta
el verdadero amor.
Perdida Inocencia, Marycris
Tras la perdida inocencia
lloró la pequeña niña
y al cabo de nueve meses
sostuvo en sus brazos un bebé.
Apenas tenía trece años
cuando ese hombre la engañó,
le dijo que era un juego
¡Pero sintió en sus entrañas un fuego!
Hay Madre mía que dolor,
el le dijo que era amor,
pero quien te quiere no te daña
¡Ni te rompe las entrañas!
Ya no volverá a creer
que hay que sufrir para crecer,
ella no quería ser Mujer
¡Y mucho menos tener un bebé!
Su madre con ternura
cuida de las dos criaturas,
porqué una termina de nacer
¡Y la otra su Inocencia perder!
El padre mientras tanto
busca a ese desgraciado,
que destruyó la inocencia
¡De su amada hija pequeña!
Y dice que cuando lo encuentre
lentamente le dará muerte,
porqué no puede quedar sin pagar
¡El tremendo daño que a su hija hizo pasar!
La niña que perdió la inocencia
llora en el silencio de su pieza
y ruega a Diosito y le pide al destino
¡Que su padre no se convierta en asesino!





No hay comentarios:
Publicar un comentario